martes, 24 de febrero de 2015

DE UYUNI A POTOSÍ



NOTA  PRELIMINAR: Termino y publico esta crónica en Cafayate, Salta, Argentina, en casa de Alba, una amiga que me ha permitido usar su wi-fi. Estoy con la clavícula izquierda rota. Punto y final a un patético y lamentable viaje.

Esta crónica y la anterior son, tal vez, el punto culminante de este viaje. El Salar, y haber subido a más de 5.000 m. en la anterior crónica, son hitos personales dificiles de superar, aunque ya tengo en mente los 6.000 m. Las posteriores crónicas no serán más que una sucesión de miseria humana colectiva.
Me ha llevado un montón de dias, desde que empecé, terminar esta crónica.pero por fin la veo publicada
.
Recuerdo que haciendo click con el botón derecho sobre las fotos, y luego click en "Abrir enlace en una pestaña nueva", y luego click sobre la foto recien abierta, esta se amplia mucho mas grande. Si además el P.C. tiene algún programa de fotografia, se descarga la foto, y se ve en ese programa se puede apreciar en todsa su magnitud. Hay alguna foto, las panorámicas, que tiene varios metros de largo. Hay una que tiene 11.100 px de largo, y eso es bastante largo.


Vista del trazado de esta crónica. En trazo contínuo lo hecho en bici con la bici al lado, y en discontinuio con la bici pero sin pedalear.


Es temprano, me empiezo a coordinar con el Sol lo que significa que pasadas las seis ya estoy despierto, y haciendo cosas. Eso de estar levantado en mi carpa esta “complicado”

No he pasado demasiado frío en la noche, a pesar de que la temperatura ha bajado hasta los -8º C.
Ayer sábado 28 de septiembre salí de Oyuni. También  pasadas las 6 estaba en la faena, y no comencé a pedalear hasta las 3 de la tarde. Fue una pena pues había algo así como un festival gastronómico. Delante del Cyber donde conseguí subir una crónica, y me robaron la memoria USB, esa que estaba unida a un espectacular Ferrari de metal colgando de una cadena a modo de llavero. En la calle había diversos platos con una presentación que los hacía muy interesantes para la tripa, pero a mi cabeza le resultaban más interesantes mis piernas. Estaba en la ruta.

El camino hasta Colchani me ha parecido una bendición. No por que fuera bonito, más bien horrible por lo sucio de algunos tramos.  Me pareció increíble por que fui montado la mayor parte del trayecto, quizá un 95 %, eso era algo que tenía olvidado, por momentos metí el plato mediano, Lo que sigue sin encajarme, posiblemente por no tener cuenta kilómetros es lo lento que avanzo, unas 3 horas para hacer 23 km.

Lo del "cuenta" es propio para hacer un relato. Conseguí comprar uno en S.P.A. en Bruna, el penúltimo día desapareció de la bici, me di cuenta el día de la partida. Uyuni tiene unos 30.000 habitantes, no hay ninguna bicicletería, hay talleres, he visto varios, pero sin recambios.
San Pedro y Uyuni se parecen mucho en la carencia de servicios y comercio para los propios vecinos. Tampoco hay un supermercado medianamente grande, si multitud de pequeñas tiendas de ultramarinos. Un vecino, no se si tomándome el pelo, me dijo que iban a comprar a La Paz…???
De camino a Colchani me cruze con esta pareja de hermanos canadienses. Llama la atención la austeridad con la que viajan algunos representante del "mundo desarrollado" Aun conservo la elegante tarjeta que me  dieron de su viaje. Enlazar con ellos.


Los negocios, multitud por cierto de Colchani, son curiosos, tienen una pequeña vaya en la puerta para que la gente no entre al negocio, y sea atendida en la calle. Esto es general y produce una extraña sensación, entre el desconcierto y la desconfianza. Si el comerciante no confía en el cliente, ¿Por que tiene que confiar el cliente en el vendedor?

Ya estoy en el Salar, me adentre en el inmenso mar blanco el domingo 29 y hoy lunes seguiré. La verdad que no decepciona, es totalmente diferente a todo lo que he conocido, y he circulado por el en bici.
Salí aun más tarde de lo habitual. A los trabajos habituales de revisión fotográfica, y escribir, aquí se sumaron, reparación de guantes, calzado, y el invento que ido desarrollando para montar la carpa sin estacas, en suelo duro, como el del Salar. Lo que no hice por que ya rondaban las 3 fue ir a soldar otro invento, unos cierres para que las alforjas traseras no se caigan en ruta.
Al poco de entrar en el Salar me encuentro con esta reunión internacional.

Pedaleé hasta las 18:30, aunque el Sol se ocultó a las 18:25, ya han crecido los dias casi media hora y se nota. En Bolivia son más espabilados, no andan con las tonterías esas del cambio horario.

La acampada, en medio del mar de sal, no estuvo exenta de una cierta tensión. El suelo es duro, liso y blanco, parece el Ártico. Yo nunca he estado allí, pero por lo que se puede ver en la tele, lo parece. Había que tener cuidado con las cosas ligeras y el viento, las cuales ayudados por el suelo duro y liso, son los ingredientes ideales para que comiencen un romance lejos de la carpa, pero me encontré una dificultad añadida. En esta costra salina las estacas no clavan, si no es con el  martillo que no tengo. Salí del paso como pude con la Leatherman, a alicatazo limpio, pero también tenía una cosa para hacer agujeros que me ayudó lo suyo. He aprendido que tengo que incluir en el equipo un tornillo de madera enorme, el más grande que encuentre para situaciones de este tipo, aunque todo lo anterior, y en un mismo día no le hace sombra a la historia de Fugitivo.

Fugitivo, Fuji entre nosotros, así lo he bautizado, es un perro que ayer me estaba esperando cerca de la carpa cuando desperté en Colchani. Hoy cuando ya llevaba varios kilómetros recorridos me di cuenta que me seguía, no me importo. Se adentro conmigo en el Salar, y ha venido hasta donde estoy acampado. No le doy ni comida ni agua, pero sigue conmigo, parece ser que se alimenta solo de cariño y de eso esta muy necesitado. Tal vez solo por eso sigue conmigo…
¡Para que luego me digan que no me pasan cosas raras y anormales!
Primera acampada con Fujitivo, entre Colchani y la Isla Incahuasi, en medio del Salar.


El lunes 30 fué un día intenso, muy intenso, final no feliz, aunque si de acampada con un mínimo de seguridad al cobijo de la Isla Incahuasi. Si tuviera que acampar en medio del Salar, lo hubiera hecho sin problemas, pero me hubiera fastidiado no haber llegado a la Isla en 2 dias, cuando en teoría otros llegan en un día. Cuando hago esta reflexión es conveniente no olvidar que otros no llegan en toda su vida.

Creo que es una buena idea para acampar en medio del salar, o en otras superficies duras, tener un tornillo de madera grande enorme, para hacer con el un agujero, y luego meter la estaca. Quizá un tornillo de hielo fuese bien, pero yo no lo he probado.

“Fuji” sigue conmigo, hoy se ha rezagado. Hubo una zona donde metí plato, eso significa un media mantenida de 20 o más km/hora. Cada vez lo veía más lejos, y más pequeño. Tuve que parar a esperarlo, me daba pena que se perdiese en medio del Salar.
Al fondo y a la izquierda el Volcán Tunupa, centinela silencioso del Salar por el Norte. Fujitivo me demostró grandes valores, entre los que no estaba la estética.


Aunque más al Norte sigo en America, y por ello las referencias visuales siguen engañando,de ahí la situación de tensión del día. Cuando arranqué después de esperar a “Fuji”, ya se veía la silueta de la Isla. Poco a poco, pero muy poco a poco, iba ganando en nitidez que no en tamaño. La nitidez poco a poco fue desapareciendo,  era más lo que restaba la falta de luz, que lo que sumaba el acercamiento. Hubo un momento en el que perdí toda referencia e incluso me desoriente, coincidió con el momento en que me agache para coger de una alforja la linterna frontal. Entiendo que mis ojos se readaptaron a la nueva e instantánea situación de luz, y dejaron de percibir las tenues, casi imperceptible silueta de la Isla. A las 18:27 el Sol se esconde detrás del horizonte comenzando el crepúsculo, a  las 20:00 ya es de noche total. En ese momento llegué a la Isla, por el lado contrario al de la “Civilización”, pero la Isla al fin y al cabo, con algo de cobijo del viento.

No tenía pensado pasarme todo el día en la Isla, pero tampoco se descartaba, lo que si tenía claro es que después de todo lo que me costó llegar hasta aquí, no iba a salir corriendo

El martes 1 de octubre me fui a recorrer la Isla, “Fuji” me acompaño. El escenario me motivaba para hacer fotos, ya metidos en asunto, y con un extremo cuidado por la cámara y sus ayudantes, nos encaramamos a lo más alto de la Isla, que tampoco es tanto. Se veía el asentamiento de Alfredo, según el, primer poblador de la Isla. Aquí tenía que haber llegado ayer, pero estaba del otro lado, y sin ningún tipo de señalización luminosa, mejor lo que hice, ir a lo seguro. Yo no tuve comodidades, pero tampoco el mi plata. La sorpresa del dia vino en forma de libro de visitas.

Tienen varios libros  de visitas, ya van por el quinto, pero...
¡¡¡solo para ciclo-viajeros!!!
Pude reconocer a los noruegos con los que coincidí en Bahía Inglesa, y había mucha más gente. Yo volví por la tarde para dejar constancia de mi paso, pero sobre todo para darme una ducha. No hay ducha, pero si agua. Con una garrafa de 5 lit. me apañé, me la eche por encima entre los cactus. Fue sin jabón pero se notó.
La doble página de los noruegos. Que raro resulta hoy en día decir pagina, y que sea una hoja en un libro, obvio. Esta es la analógica, la digital esta aqui
La página del Cicli. Como puede verse es interactiva, pero no digital, papel en sus diversas formas.

MARATHON CAN

Es increíble, por tanto se entiende que me pasara a mi.
El visible can vino corriendo dos dias conmigo a través del Salar, desde Colchani, hasta la Isla Incahuasi. En esos dos dias no comió nada, y beber, lo que se dice beber tampoco. Solo pudo mojar un poco la lengua el segundo día de lo poco que yo llevaba conmigo. En esos dos dias corrió conmigo unos 75 km, y para que esconderlo. Creo que si quisiera, podía ir más rápido que yo la mayor parte del tiempo.

Al principio no me gusto tal compañía, pero el segundo día, y debido entre otras cosas, a las supuestas penurias padecidas por el perro solo por estar en mi compañía, comencé a cogerle cariño.
El momento culminante de ese cariño fue cuando el perro pasó olímpicamente de mi, y se largo. Creo que fui un poco rudo con el, pero luego me asalto la duda fundamentada de que,  ¿Me habrá cambiado por una perra?
Marathon Can,

El miercoles 2 llegué a la Isla del Pescado, eran solo 23 Km., al principio fácil, hasta metí el plato, pero fue el canto del cisne. A la hora de marcha salió otra vez ese viento en contra del Oeste, que viene del Pacífico e hizo que el avance se ralentizara mucho.
Estuve bastante tiempo buscando un lugar idóneo para acampar, cobijado del viento, lo encontré en la parte a barlovento de la Isla. Aunque a primera hora de la mañana esta en sombra, el resguardo del viento fue ideal.
La magia del Salar. Despertarse con esta vista es solo parte de esta magía. A esto se le puede hacer una foto, es una bonita vista, "solo" un paisaje, pero no se le puede hacer una foto al gozo del alma de sentirse navegando sobre una bici, a través de un mar de sal. Hay tesoros que no puden compartirse, tan solo intentar describirlos.


Eché de menos a Fuji en la acampada, ya me estaba acostumbrando a el. Estoy dolido conmigo por que en la mañana lo trate mal, no era mi intención, pero el parece más lógico y sencillo que las personas. Le estaba enseñando a no beber de mi cazo, como no me hacía caso le tire una piedra con mucho cuidado de no  hacerle daño, pero eso a el no le importó, se largó. Yo fui detrás llamándolo, pero no me hacía caso.
Al medio día nos vimos en el poblado, vino a mi como otras veces en busca de cariño, pero cuando me marche, el me vio, pero no me siguió. Se quedo en Incahuasi.

Yo estaba dolido conmigo pues pensaba que se había enfadado conmigo, que yo no era un buen compañero, pero vi una cosa que me hizo dudar. En el poblado había dos perros, cuando uno, o ¿una? Se acerco Fuji se levanto como un resorte, y fue a presentar sus credenciales olfativas, supongo que era una perra en ese caso me marche con la conciencia un poco más tranquila, aunque…
¡¡¡Eché de menos a Fuji en la acampada!!

Todo esto no es el recuerdo del día, este recuerdo es algo difícil de describir, la sensación de navegar en bici por un mar de blanca sal, costeando cerca muy cerca de la Isla, descubriendo cada recodo de la misma a la velocidad de una bici fue una emoción, nueva, inolvidable y  superior. Nadie a quien le gusta la bici debiera de perderse la experiencia de vivir unos dias dentro del salar, es algo que no puede compararse a ninguna otra cosa que se haya hecho sobre una bici. Rememoraba las sensaciones de navegar en piragua costeando la costa de Menorca, la primera vez que di la vuelta a la Isla d`n Colom, fue una sensación muy especial. Sentir lo mismo que en la piragua pero yendo en bici, con un paisaje costero muy particular. En vez de la flora típica de Menorca, un “bosque” de cactus gigantes keru de varios metros de altura, de hasta 12 metros de altura según la guía del granadino. Si los hay tan altos, o no los ví, o no me enteré si los ví.

Lo diré en otros términos, llevó más de 30 años montando en bici, más de 25.000 km viajados en ella. He visto cosas impresionantes, vivencias inolvidables, pero lo de ayer lo supera todo. Fueron solo unos minutos, es cierto, desde mi acampada hasta el poblado, pero fue mas que suficiente para que esa emoción se haya hecho un hueco entre mis recuerdos inmortales.

El salar hay que vivirlo, y para ello no se puede venir en coche, mirar y marchar. Hay que vivir en el, o sea dormir al menos una noche, y levantarse con la cabeza, cuerpo y mente en el Salar, eso que normalmente hay que hacer viajando en bici. El salar es una de esas situaciones mas claras donde viajar en bici marca la diferencia debido a algo muy simple. Viajando en bici se esta en los sitios, no se pasa por ellos.

El jueves 3 de octubre salí del Salar, no es que estuviera mal dentro, pero al ser una extensión tan grande y sobre todo diferente a lo que uno esta acostumbrado, lo convierte en algo un poco inhóspito.

Antes de salir ciclo-circumnavegé la isla. El término isla tiene bastante más sentido que la chorrada que pueda parecer. Pia Pia o Isla del Pecado es bastante mayor que la Incahuasi, tanto en largo como en ancho y alto. Me llevó una hora, descontando paradas, dar la vuelta por lo que le calculo un perímetro cercano a los 10 Km., sin ir pegado absolutamente al litoral, dado que en los bordes la costra salina es donde peor esta para circular sobre ella . En esto también se parece a la banquisa, al Océano Ártico congelado en el invierno.
Creo que el salar es el único sitio donde se puede poner la ropa a secar en el suelo, sin temor a quen se ensucie.

La navegación de salida hacía en Norte, es bien sencilla, y es que he tenido que escuchar cada chorrada sobre el salar, como por ejemplo que rozaba la locura meterse ahí dentro sin un GPS. Yo no uso ni brújula, la tengo solo para saber por donde va a salir el Sol y orientar la carpa en la posición más ventajosa. Es bueno que le de el Sol de amanecer para calentar el habitáculo lo antes posible, y empezar a funcionar.

Navegar el Salar de Uyuni es la cosa más simple que se puede imaginar. El primer tramo de Colchani hasta Pia Pia, es tan simple como moverse por entre dos enormes columnas naturales que son al Norte el volcán Tunupa, y al Sur la cadena de volcanes que se adentran en el salar en la península de Chivica. No se si este nombre es correcto, pero con el genio de mapa que compré en San Pedro, que entre otras cosas no trae una península de las 2 que están al sur, no me da para mas precisión.
Para salir hacia el Norte, solo hay que dirigirse en dirección al volcán Tunupa, ese que se ve a lo lejos en la foto desde el interior de la carpa. Esta foto esta más arriba.

Vista de satélite. Copiado y trazada la ruta del Google Earth.

Otra vista de satélite. Foto de un cartel informativo en la Isla Incahuasi. Es un poco triste que la información veraz, del tipo que sea, en base a la cual se puede construir algo  fiable sea una "peculiaridad de turistas". La foto esta hecha en un lugar de Bolivia casi exclusivamente frecuentado por turistas. Es otro detalle de tantísimos que explican las situaciones de los paises, en este caso Bolivia, por los que atravieso. Esa situaciones tan variadas tiene un solo nombre...¡Dejadez!
Supongo que en esto tambien tendrá la culpa el imperialismo. Que en Bolivia preguntes una direccion y te manden en direccion contraria 4 veces de cada 5 que se pregunta, supongo que será culpa de Obama, y callo que me caliento, que en los 7 meses que pase en Potosí, solo yo se a lo que viví, y a lo que sobreviví. Se perfectamente que no fue gratis, sobre todo para mi salud.

El mapa genio de San Pedro lo es pues incorpora la genialidad de traer las carreteras que no existen, y no poner las que si existen, como la importante Ollague-Uyuni. Increíblemente el mapa 05 de JLM Mapas, Juan Luis Mattasi esta avalado por CONAF, es increíble ya en el título, un mapa de Trekking a escala 1:1.000.000, o sea 1 cm en el mapa son 10 km. en la realidad. Trekking …???
La CONAF es la Corporación Nacional Forestal, son los que se encargan de cuidar los Parques Nacionales de Chile. 

Lo repito, lo que más me disgusta es que organizaciones con un supuesto prestigio, en el caso de CONAF, no es supuesto, o la Sociedad Geográfica Española, esta si es supuesto, avalen actuaciones ajenas sin evaluar si lo que avalan es merecedor o no del aval. La S.G.E. a avalado un libro y una actividad en autosuficiencia, cuando diariamente desde España le han enviado al supuesto aventurero solitario, informes diarios vía teléfono satélite, del estado del terreno donde se realñizada esta actividad, el lago Baikal. Esta información, con fotos del remitente, están en el mismo libro en el que se afirma continuamente el merito de la actividad en autosuficiencia. ¿La S.G.E. leyó ese libro antes de avalarlo? Cuando me puse en contacto con la S.G.E. solucionaron el asunto con un razonamiento simple y contundente. Yo soy un polémico. En fin …???

Ni me he equivocado, ni soy pesado...eso creo. He subido este segundo mapa para mostrar lo que yo creo es una estafa. ¿Otra vez soy un visionario por esto? Los mapas anteriores son  vistas de satélite, por lo que los contornos del salar son sagrados. Puede verse en los otros como en el Sur del salar hay dos peninsulas que se adentran en el, en este solo aparece una. Esto se pueda mostrar de manera clara y rápida, no entro a valorar la cantidad de carreteras que vienen en el mapa y no existen, y las que existen, por que yo las pedaleé, y no vienian en el mapa, yo las puse en el. Si comprar informacion, en este caso geográfica, y esa informacion es erronea, ¿Eso no es una estafa? Si se compra informacion periodistica, y esa informacion es erronea, ¿Eso no es una estafa? Nunca he escuchado a nadie semejante razonamiento, ¿Seré otra vez visionario?




El trayecto de ida hasta el Norte, lo que yo consideraría la costa fue de 1:27` Le di madera, no me cebé, pero tampoco quite plato, en una superficie que si bien es llana, también es bastante rugosa. No hizo viento, eso me motivó a sacarme la espina de los dias anteriores en los que rodaba en torno a los 10 km./hora, y por debajo, en llano y con un 24x30 y similares. No había un vendaval, pero en semejante llanura, no se puede uno librarse de nada, lo mucho o poco que haya se lo come uno todo. Pero por otra parte el crujir de la sal bajo los neumáticos es algo que motiva, es como el sonido de los crampones rompiendo la costra de nieve helada, pero en versión rodada, aunque me transmitía mas ganas de aumentar la velocidad recordar el sonido de las zapatillas de clavos, mordiendo la ceniza de la pista haciendo series en la Toba, o en el Suarez Puerta, ¡Qué tiempos aquellos!, tiempos esos que nunca más volverán.

Hice todo el trayecto sin agua, Salí sin ella, en el único sitio dentro del salar donde hay agua es en Incahuasi, al margen de la que se pueda conseguir de los transeúntes. En Pia Pia no vi a a nadie en las casi 20 horas que estuve allí, y los 2,5 litros con los que llegue se terminaron justo en el momento en que prepare la leche del desayuno. No me preocupe en absoluto de esta circunstancia, no la iba a solucionar por preocuparme, y tampoco el Señor cambiaría sus planes de provisión por mis preocupaciones. El ya tiene las suyas sin que le afecten las mías.

Llegué a Tahua de noche. El ripio de salida de salar, y el de subida al pueblo me remataron. Desde hace un par de años estoy en una zona de mi vida en la que los esfuerzos se pagan, y hoy no fue una excepción, aunque pude reducirlo cogiendo una cama, y sobre todo dándome una ducha con jabón. Era tal la cantidad de “residuos” cicli-viajeros, que volví a lavarme al día siguiente, con la del anterior no fue suficiente.


El viernes 4 estuve a punto a punto de no salir, y es que los excesos se pagan, pero también es cierto que aun sabiéndolo revolotea aquello de “Es que no puedo evitarlo”, soy como un caballo de carreras, y aunque malo, me gusta correr, y cuando tengo oportunidad como ayer, aprovecho.
Ayer disfrute como hacia tiempo que no lo hacía pedaleando, solo por experimentar la sensación de dar pedales, de sentir mis cuadriceps poderosos a pesar de haber reducido bastante su volumen. No me sorprendería que en estos momento pudiera repetir la media de casi 35 km/hora del primer medio Ironman de Menorca, evidentemente con mi otra bici, la de acero, esta.

Si interesa leer la crónica de esa carrera esta aqui.

Toda la mañana me he sentido con las piernas cansadas, incluso después de desayunar en un negocio que valla tela...!!!
La señora no era de la mas pura escuela comercial chilena por que no intentó engañarme con el precio, eso creo, por que lo demás, era para grabarlo en un video de 30 minutos. No tendría desperdicio.

A las doce tenía que estar vistiéndome y recogiendo para marchar. Lo que hice fue meterme en la cama a dormir, desperté a las 12:30, me sentí menos cansado, y decidí partir. No comencé a pedalear hasta la 16:30, se que solo me daría para 2 horas, pero la alternativa de quedarme en el pueblo era peor, quedarme a nada.

He conseguido llegar a Chijllapata y rodear una parte el volcán Tanupa, ahora ya solo me queda girar otros 90º y alejarme de el rumbo al Norte, pero lo mas increíble es que ahora me sigue otro perro, bueno perra. Estaba en la Isla Incahuasi, y misteriosamente apareció en la casa donde dormí en Tahua, dos o tres dias después de que la viera en la Isla por ultima vez. Por lo visto la trajeron a Tahua unos turistas.

El sábado 5 salí de casa a …???
¡Que desfachatez la mía! Ni siquiera se sus nombres, aunque ellos si se aprendieron los míos.
Me dejaron solo sobre las siete, ocho de la mañana, se fueron a plantar quinua. No estuve fino, y cuando ya no tenía solución pues ya se habían marchado, pensé en plantearles ir con ellos a plantar y marcharme al día siguiente.
Pero si me marche solo, sin perro. Después de argumentarle por las buenas que me dejara en paz, tuve que emplear argumentos caninos mas contundentes y de universal comprensión canina, una pedrada y desapareció definitivamente, y es que la que me hizo esta noche lo justifico. Con los problemas que tengo para dormir que a las 5 de la mañana me despierte el perro, esta claro. Una y no más.

La ruta es bonita, mucho, me lo esperaba. Los limites de un parque no limitan la belleza natural del mismo, si dentro es bonito, cerca también, y dar vuelta al volcán Tunupa, viendo como va cambiando su perfil a mediada que se rodea es algo disfrutable, muy disfrutable. Alianza, Saitoco, Irpani, Ancollo, una sucesión de pueblos que sorprenden dado que no aparecen en mi “mapa genio”

Al paso por Ancollo un parroquiano me dice que Salinas de García Mendoza esta a 1,5 km. Son las seis y el Sol se oculta a las 18:27, decido continuar. Pasan los minutos sobre mi reloj, y el rípio bajo mis neumáticos. Creo que he recorrido bastante mas de 1.500 m. recuerdo que estoy sin cuenta km. desde Argentina. Compre uno en S.P.A. pero salí sin el. Algún inquilino de la cueva de ladrones que es S.P.A. hizo honor al nombre de su habitáculo.
Me empiezo a mosquear y voy a lo seguro, veo a la izquierda una caseta de pastor  que parece estar habitada.
En ella vive Marta, pastora de ovejas y llamas. Me autoriza a acampar, y allí me quedo. Me da agua ¿Qué mas quiero?
Pastora Marta y familia.
                                               
Hoy domingo 6 no he ido a hacer fotos al corral de las llamas, quería pero estaba cansado, y además temo esa sensación maniaca de hacer cosas sin parar, ir se una a otra sin descanso, pero lo que es peor, sin orden ni concierto. Visualice una imagen interesante de noche, con fondo negro, y las simpáticas caras de las llamas, pero tenia que ir antes de cenar, después me quedo frito, y por la mañana ya estaban sueltas antes de que yo saliese de la carpa.

En casa de Marta, "La Pastora",  había toda una muestra de ganadería altiplánica. 70-80 llamas, 200-300 ovejas, 4 ó 5 perros de diferentes edades, y un “gatín piquiñín” Desconfiado, pero curioso. Creo que fue tan inteligente de poder congeniar ambos opuestos sin hacer nada, solo utilizando el trabajo de otros.  Creo que en ese sitio estaría a gusto. Las comodidades materiales eran  limitadas , otras más importantes las había, y en cantidades no limitadas.
Marta tiene un hijo, parece que es fruto de esa cultura tan suramericana del “Voy, hago un niño, y si te he visto no me acuerdo”
Ella es simpática y desborda buena onda, pero me cuesta entenderla. Supongo que el Español no es su idioma materno, que es el Quechua.
El día empezó bien. Por la mañana a primera hora me trajo una cosa de nombre desconocido pero que era arroz hervido en su caldo, azúcar y canela, puede que algo más, pero a tanto no llego. Por lo visto la canela esta muy de moda en Bolivia. El te con canela esta muy, muy rico.

Sobre las 12 Marta se fue a pastorear con su hijo a la espalda, le dije que yo nunca había pastoreado llamas, y que me gustaría ir con ella, pero me dijo que no necesitaba compañía, que el cupo estaba lleno. Estaba claro, después de marcharse ella, me marcharía yo.
Corralito improvisado. Mientras Marta lavaba ropa en las cercanías, yo me dedicaba a capturar y devolver al guaje al corralito. Parecía que la mamá confiaba en mí, no dejaba de lavar mientras veía como recogía al changuito del suelo, y lo depositaba en el punto de partida. Obsérvese el vestuario del crío, esa moda boliviana altiplánica parece que genera que de adultos todos estén enfermos del órgano que adapta la temperatura del cuerpo, creo que es el hipotálamo. En Potosí, con un Sol de espatarrar, "todo" el mundo tiene frío.



A media tarde llegue a Salinas de García Mendoza, fue el primer contacto con una cultura diferente. No hay supermercado, tengo la despensa casi vacía y preciso llenarla. El único sitio donde puedo comprar por lo que me dijeron allí, es en el mercado.
Pido pasta, medio kilo, y no me la pesan, va a ojo. Una niña, de unos 10 años, coge las espirales con sus manos, supongo que sucias manos, de un saco, pregunta a su superiora, y esta le dice que eche un poco más. Lo hace, anuda la bolsa y me lo entrega En un momento doble shock, sin pesar, a ojo, y con las manos, y no aparentemente limpias.
En otro puesto compro leche en polvo, galletas y chocolate que me queda olvidado en el puesto.

Continúo ruta y llego a un pueblo, de nombre desconocido aun hoy, donde acampo pues puedo conseguir agua.  La acampada es muy complicada y laboriosa, hay un viento huracanado, seguro que pasa de los 100 km/hora, levantando una densa nube de polvo y tierra. La bolsa de las piquetas desaparece, el viento se encapricho con ella. Después de media hora doy por concluido el montaje, y comienzo a hacer la “mudanza” de mis cosas, de la bici a la carpa…
¡Hogar dulce hogar, aunque tenga las paredes de tela!
Después de una hora dentro de mi casita de tela, el viento parece amainar, y me doy una ducha de cuello para abajo.

Tengo 3 reventones en los neumáticos, uno adelante, y 2 atrás, el primero lo vi el pasado martes 1, baje un poco la presión y a esperar. De momento no me dan problemas, pero se que puedo no llegar a Potosí dando pedales, de momento están aguantando y no voy pisando huevos precisamente.


El lunes 7 me acordé mucho de Suso y su consejo de que no deje que yo me ponga más dificultades que mis propias limitaciones. Perdí la bolsa del saco de dormir, se la llevó el viento, estaba tendida de un una árbol, y cuando fui a buscarla…
Me fastidia, pero es más importante seguir avanzando que la bolsa, por lo que me olvidé y solucione la eventualidad como pude. Hace 2 dias, en “Camping Marta” la reparé tenía reventadas alguna costura, y ya no esta conmigo.

Me gustaría, aunque solo fuera por cultura general, que os pusieseis a acampar con un vendaval de esas característica, creo que es muchísimo mas complicado de lo que parece. Parece que las cosas cobran vida y se mueven por voluntad propia. Cuidar de todo el equipo se parece más a pastorear un rebaño de cosas en continuo movimiento, que a lo que estamos acostumbrados al hablar de cosas inanimadas.

En la ruta he visto vicuñas, no sabía que las había por aquí, y menos compartiendo “mesa” con un buen rebaño de llamas

Son las 22:16, y estoy escribiendo la crónica de hoy martes 8. Desgraciadamente no es lo habitual, y es lo que debiera de ser siempre,  En el interior de la carpa 8º C, afuera es  posible que ya se haya traspasado la línea que separa el frío del calor.
Estoy intentando aligerar la faena de mañana para poder salir antes y es que cada día salgo mas tarde y así es difícil avanzar. Para mañana tengo que reparar un pinchazo, también la cremallera del doble techo de la carpa invoca mis servicios.

Hoy empecé a pedalear a las tres y media, lo tenia bastante bien para salir a la una, pero hice una pifia con el saco y tuve que lavarlo, si no son pitos son gaitas, pero siempre salgo por la tarde. De lo que no me puedo escapar es del enorme desgaste mental que me supone recoger todo el campamento y arrancar, esas dos horas son realmente estresantes.

Hoy he podido por fin ubicarme en ese mapa genio que tengo, y ver lo que he avanzado, todo ello gentileza de una pareja de ciclo-viajeros ingleses. 75 Km. en 4 dias no es para tirar voladores, pero también hay que tener en cuenta el ripio.
Esta pareja de británicos me puso al dia de mi situación en la ruta. Para saber de ellos.
No se que vieron en mi, pero me tomaron como un ciclo-viajero muy experimentado, del que ellos tenían mucho que aprender...??? La foto tiene una pequeña historia. En vez de montar el trípode, monté la bici. Como el trípode va en la parte de atrás, y la rotula queda libre, puse allí la cámara, y aparqué la bici, en la posición idónea, sin sacar el trípode de ella. El resultado esta a la vista.


Las cubiertas hoy también han aguantado. Después de terminar la jornada la rueda delantera estaba sin aire, veremos mañana, no obstante se que van a reventar, es solo cuestión de dias. Tengo la esperanza de  que revienten después de llegar a Potosí

Aun no ha terminado el día del Señor llamado miercoles 9 de octubre de 2013. Son las cinco y veinte, y me apetece, además es lo que tengo que hacer, dejar por escrito que hoy ha sido un día inteligente. Lo he negociado bien, creo que muy bien.

En el orden del día de hoy, obviamente antes de pedalear, durante la etapa no hay orden del día. Tenía para hoy dos reparaciones de esas que no pueden dejarse para otro día, no es como la mayoría de reparaciones que hago que no son urgentes, no se si por mantener el material, o por retrasar la hora de recoger el campamento.

He vuelto a reparar la carpa, otra vez la cremallera, el punto débil de Vaude, esta vez era la otra, la exterior, el doble techo. Me he sorprendido a mi mismo con la solución tan sencilla que encontré. No es habitual en mi que solucione algo sin enrollarme como una persiana. Un simple corte, en la cremallera para sacar los carros, y un posterior cosido para hacer un tope, me han librado de un largo trabajo de descoser, y coser cremallera, en una parte que seria muy trabajosa, pues la tela es gorda y fuerte.

En San Pedro de Atacama tuve que cambiar toda la cremallera de la carpa. Fueron unos 4 dias de costura, mañana y tarde, para unos 20 metros de cosido en total. Ahora  empezaba a demandar mis servicios la cremallera de la tela exterior. Me aterraba la idea de tener que cambiarla toda otra vez, y se me ocurrió la idea genial.

El cierre tiene 4 carros. Los dos que quite que se ven en la foto posando, y los otros dos. Lo que hice fue prescindir de la posibilidad de la ventilación como se ve en el dibujo del fabricante, y poner uno de los carros que menos uso, los de la derecha. Descosí el extremo de la derecha para sacar un carro, y lo puse en el lugar de los otros dos que quite. De esa tan simple manera solucioné el problema, Ahora no tengo la posibilidad del agujero de la ventilación, que por otra parte… ¿? pero me ahorre un montón de horas de cosido. Lo solucioné en el día, sobre la marcha, y pude continuar.

Nunca he creído demasiado en los sistemas de ventilación carpenses. Cuando se formaba condensación, y dejaba ese agujero abierto, no notaba ninguna diferencia. 

Ayer pinché, aunque afortunadamente quedó sin aire mientras montaba el campamento. Hoy he dado muchas vueltas, como no podía ser de otra manera, para reparar el pinchazo. No es solo cambiar cámara, y poner parche en la averiada, se que tengo las cubiertas muy tocadas, están reventando las dos, no tengo bomba, o eso creo, para darles la presión adecuada., por cierto en este momento  cinco y media acabo de repararla, la bomba, decía…

Di muchas vueltas, fui a preguntar a los “vecinos” que estaban reparando un camión en medio de la casi nada, por cierto muy original, la que parecía propietaria del camión y de la empresa, con un gorro estilo “La casa de la pradera” Como encuentre uno sin florecitas me lo adjunto.
Podían llevarme al pueblo de al lado a mirar si hay cubiertas, o a Oruro donde las hay fijo. Estaba bastante confuso, hasta que me dio por pensar en los dias que llevo avanzando sin descanso, mire los apuntes y me salían 7. No he avanzado muchos km. en una semana unos 170, pero eso no es lo que me cansa, no es físico, es sobre todo, desmontar cada mañana el campamento, y montar la bici, también influye la falta de higiene al final del día. No todos los dias me puedo duchar con una exigua cantidad de agua, y menos con jabón. La ropa de descanso tampoco esta limpia, no tiene manchas, pero esta de ponerla para dormir, la de la bici puede estar como este, aunque la ponga limpia no va a influir en el cansancio del final de la etapa. . En una palabra, lo que me cansa no es lo que ocurre entre la primera pedalada y la última, es lo que pasa desde la última hasta la primera.

El jueves 10 noté mucho, pero mucho el día de descanso. Sin ninguna dudas fué un gran acierto descansar aye. Hoy tenía ganas, muchas ganas, de emprender la ruta.

Comencé a poner en practica una disciplina ciclo viajera que espero me  ayude a optimizar el tiempo desde que me despierto, hasta que comienzo a pedalear. Sino no consigo mejorar ese tiempo es que no se puede. No se puede pedir peras al olmo, simplemente tardo lo que tardo por que lo tengo que tardar. Hago muchas cosas, llevo muchas cosas y manejo mucho equipaje.
Apunto la hora en que me levanto, y voy haciendo un guión de tareas, a que hora la empiezo, y a que hora termino. Tengo marcado a sangre y fuego en mi recuerdo el día que salí de Calama a las seis de la tarde. Casi de noche, mas por cólera que otra cosa, después de ver ese mismo día a la pareja de austriacos salir a las 11:30. No se me olvidó, lo que tampoco se me olvida, es que esas cosas la hacía yo, Irlanda, o Portugal cuando hice mas de 2.000 km. en 20 dias y por el medio competí en un Duatlón en Tabullo del Monte.


La ruta ha sido casi absolutamente ciclable, ha sido un gran alivio después de todo el ripio que me he digerido estos dias atrás, incluso la mayor parte circule por una carretera en construcción, que aunque intermitentemente tenía montones de tierra a modo de barricadas para impedir el paso de los vehículos motorizados, no suponían grandes molestias para la bici, solo bajar, y a veces ni eso.

Un gran problema que me he encontrado, y que los austriacos ya sabían en Calama, pero no tuvieron la iniciativa de compartilo, es la enorme dificultad de conseguir comida. Hay tiendas muchas tiendas, pero son como kioskos de chucherías, lo más parecido a comida que se puede conseguir en ellos es un paquete de galletas, o varios. Por si las dudas en una visita me los lleve todos.
Por lo visto los residentes lo compran todo en la ciudad, pero es que la ciudad en auto esta a varias horas.
Estos negocios parece que los tienen para “pasar el rato”, pues los atienden de pena. Suelen tener una doble verja a la altura de mi cintura, para atenderte desde adentro, para que no pase el cliente, pero es que el vendedor tampoco suele estar a dentro. Hay un timbre para picar, el vendedor viene cuando le viene en gracia.

En Quillacas, punto de referencia importante de la ruta pues es donde empieza el pavimento, entro en uno, y pregunto
   -¿Hay teléfono?
   - Perdone señor, pero cuando atienda a este señor le atenderé a usted
  - Si pero contestar si o no, es bastante mas rápido que toda esa frase, y además por que conteste si o no, no voy a pasar delante de su cliente.
 El señor venía a comprar gasolina, salieron a por ella, y cerró el negocio con llave, y claro a mi me dejo en la calle. Yo me marche sin comprar, pero no solo por eso. También me llamo la atención por mirar desde la calle a través de la puerta, quería saber si me merecía la pena esperar, y solo había galletas para mi dieta. Tenía las alforjas llenas de galletas desde ayer. Me marché.

VIERNES 11
Es espectacular la rapidez con que cambia la temperatura en el altiplano. El viernes 11, y con el Cateye colgado del exterior de la carpa y esta ubicada a la vera del kiosco de la música del pueblo de Condo K, subió 11º  en 6 min. En el justo momento en que comenzó a darle el Sol a las 06:20. En 60 min. subió 24 º C

Condo K es algo así como un pueblo fantasma. Desde la carretera se ve grande, con muchas casas, pero solo pude encontrar, después de una concienzuda búsqueda, a tres vecinos, uno de los cuales no hablaba español. Esa búsqueda dio resultado. Pude llenar la bolsa de agua, y darme la bien merecida “ducha”

Sigo con la disciplina horaria de la mañana. He conseguido salir antes de las 2, no es buena hora, pero no tan mala como en dias anteriores, pero he pagado un precio. Me he quedado sin escribir la crónica del día, y eso que a las 06:20 ya estaba en “danza”



En este estado tenía los neumáticos cuando salí de Kondo K

Observese la cantidad de pequeños tornados al final de la llanura, las nubes de polvo sin forma de tornado es el resultado final del tornado, se deshace la columna de polvo en una nube.

Chicharrón de llama, que no tiene nada que ver con los chicaharros. Por lo visto es una fritura que se hace friendo la carne, en la grasa de la misma pieza. La llama tiene una textura "chiclosa", en Potosí comi otro y no había que mascar tanto, me dijeron que los "chiclosos" son asi pues tienen mucho nervio. Estaba muy rico, el de cerdo tambien esta muy bueno, pero la vaca parece ser que no se hizo para hacer chicharon.

Vista de un puesto de comida en la calle en Huari. No todos gozan de este nivel de comodidades e higiene. Los platos no los lavan, los cubren con una hoja de plástico que una vez usada se titra. En otros "establecimientos" se come de pie, con el plato en la mano.

Lo que tenía que pasar ocurrió el sábado 12. Ya estaba preparado, lo esperaba desde Isla Piaa Piaa en medio del Salar, pero lo que no me gustó es que ocurriese hoy, el día que más temprano conseguí empezar a pedalear. A las 12:45 ya estaba devorando paisaje, aunque también es cierto que no escribí crónica, y desayune frío. Nada de encender la cocina, y hacer la papilla de hidratos que suelo desayunar. La señora de la casa donde me dieron permiso para acampar, fue muy convincente para que le marchara lo antes posible.
SC-VOCT. Desayuno ciclo-viajero ordinario contundente total. Con la papilla consistente de  medio litro de leche más o menos entera con cacao, si es posible no perderse el Toddy, las 20 galletas marias o equivalente, más las galletas extra de lujo para dar "saborcillo", el muesli, normalmente me tengo que conformar con avena instantánea, las uvas pasas si las hay, el bizcocho, pan de Pascua o similar, y la harina tostada. Todo eso hace aumentar el volumen hasta casi el litro, y es cierto que hay veces, las menos que me cuesta terminarlo. Con todo eso tengo para mas de 5 horas de pedaleo contínuo, lo que puede ser unas 7 horas. Solo con eso, y con chupar caramelos durante el pedaleo aguanto hasta la noche, ¡de algún sitio tengo que sacar tiempo para compensar mi tardanza en empezar el pedaleo!
El tiempo del almuerzo es un filón inagotable para sacar tiempo.


Pasado el giro en el cual la carretera que va a Potosí termina de rodear la cordillera, y deja la dirección Norte para dirigirse al Este, a la altura del pantano, que no lago, que hay en ese sitio, que por su puesto no tiene ningún indicador con su nombre, justo antes del puente que marca el comienzo del primer pueblo, ahí, justo ahí...
¡La rueda trasera reventó!

Potosí esta a unos 200 km, ya sabía que tenía que coger un transporte de los que pasan por aquí, en este caso un camión, pero eso no evitó que cuando ví lo hermoso de esta ruta, y además pavimentada, tuviera deseos de volver hasta en puente y hacerla de nuevo, pero esta vez en bici.  Aprendí, desde el asiento de copiloto, la dureza de esos 200 km. pero creo que han de merecer la pena. Es de lo más espectacular que he visto en mucho tiempo.

Como suponéis estoy en Potosí, la búsqueda y captura del alojamiento empezó mal, siguió muy mal, pero término muy bien.
Vi uno del H.I., pero estaba lleno, Además me cobraban lo mismo por dormir en mi carpa que en una habitación. Como aquello de bueno si pero tonto no seguí camino. Fuí a buscar de uno que tenía en un folleto que me dio un amigo de Uyuni, lo encontré y estaba cerrado. No me quedó mas remedio que acudir a una referencia de una ONG con la que colaboro, Ayuda en Acción. La cosa no pudo salir mejor.
Estoy alojado en algo parecido a un monasterio, casa de retiro o similar. Tengo una habitación de 4 camas con baño para mi solo, mesas todas las que quiera y mas, me dejan usar la cocina industrial. Hay una especie de claustro, y cancha de futbol sala, que hoy domingo hay partido de futbol femenino, con vendedor de helados incluido.






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